Algunas de las Palabras Inolvidables del Padre Emiliano Tardif

P.EMILIANO"Si nosotros habláramos menos del Señor y habláramos más con El, ¡qué pronto se transformaría nuestro mundo! Ciertamente al Señor le agrada que hablemos de El, pero más le gusta que hablemos con El."

"Al dejar la parroquia (de Pimentel) sentí nostalgia de aquellas multitudes.  En esto pasó trotando alégremente un borriquito que se me quedó mirando con sus grandes ojos.  Rebuznó, me mostró una amplia sonrisa con su abundante dentadura, como queriéndome decir: "Tú eres simplemente el burro que trajo a Jesús a este pueblo y ahora debes regresar otra vez a Betfagué.  La alegría, las palmas y los reconocimientos son para el que tú cargabas: no para ti.  Tú, como Juan el Bautista, debes disminuir para que Cristo crezca.  Emiliano debe morir para que Cristo sea glorificado; tu privilegio, anunciar el Evangelio".  El burro movió la cola diciéndome "adios" y se alejó.  Yo regresé a Nagua brincando de alegría".

"En el plan de Dios, antes del Calvario debe estar el Tabor.  Después de la gloria está la cruz que salva y que nos lleva a la resurrección".

"Nuestra vida se desarrolla como los misterios del rosario: Hay gozosos, dolorosos y gloriosos; pero todos y cada uno termina con: gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo".

"¡Qué maravillosos son los caminos de Dios!  En avión o en burro siempre somos sus mensajeros.  Diez mil o sesenta personas, todos son hijos suyos; y estos pequeñitos de la montaña son los verdaderos pobres de Yahveh".

"Creo que el don más grande que Dios me ha dado es el de la alegría.  Soy feliz a tiempo completo.  Nunca había vivido mi sacerdocio tan plenamente como ahora".

"El día que aceptemos el poder que tiene el testimonio, cambiará nuestra predicación".

"He aprendido otra cosa más importante: lo esencial no es hablar bien de Jesús sino dejarlo actuar con todo el poder de su Espíritu".

"El poder del Espíritu me ha convertido en un testigo de que Cristo vive".

"Un verdadero evangelizador no es el que habla de Jesús, sino el que es capaz de presentar a Jesús vivo delante de los evangelizados".

"La salvación traída por Jesús abarca al hombre completo.  Jesús no vino a salvar sólo almas.  Le interesa el hormbre que es cuerpo y alma".

"Estamos tan seguros de tu amor, que aun antes de conocer el resultado de nuestra oración, en fe te decimos: Gracias, Jesús, por lo que Tú vas a hacer".

"La oración es el contacto directo con la fuente de la salud.  La oración es una comunicación de amor".

"La Palabra de Dios purifica y sana" (Juan 15.3; Sabiduría 16.12).

"Algunas veces se pierde el fruto de una sanación integral porque la persona se aísla y no se integra a la comunidad".

"Yo simplemente predico y oro mientras que Jesús sana a los enfermos.  Así hemos hecho un buen equipo de trabajo, y nos acoplamos bien".

"A mí no me gusta orar por los enfermos si no tengo la oportunidad de proclamar que Jesús está vivo y dar algunos testimonios que muestren que el Evangelio es verdad y que se vive hoy".

"Se trata de tener fe en Jesús; no en nuestra fe.  Esto último no sirve de nada.  El mejor acto de fe es cuando creemos que Dios es más grande que nuestra poca fe y que no puede depender de nosotros".

Extraído del libro: Palabras Inolvidables del Padre Emiliano Tardif (Antología preparada por: P. Jorge A. Bravo M., S.J.)